A nueve días de la desaparición de Raúl Moyano en el cerro Ñuñorco, en Tucumán, la familia del jubilado de 59 años apeló a las redes sociales para enviarle un mensaje de aliento y mantener viva la esperanza de encontrarlo con vida.

"Papu resistí. Sos fuerte, aguantá. Falta poco; todos te están buscando. El cariño de la gente es infinito. Inmensa la energía que se está movilizando. ¡Todos te esperamos esperando!", publicaron sus allegados en Facebook. "Vos podés, sos fuerte. ¡Elijo creer! Te estamos esperando", escribieron en otro mensaje.

Moyano, docente rural jubilado que reside en Bariloche, llegó a Tucumán para visitar a su familia y comenzó a ascender el cerro el lunes 12 de octubre. Una foto que se tomó al hacer cumbre y que envió a amigos y conocidos entre las 17 y las 17.30 de ese día se convirtió en una pieza clave para los investigadores, ya que permitió cerrar la línea de tiempo de sus últimos movimientos.

La búsqueda de Raúl Moyano: el Ñuñorco, un cerro que traiciona al más experimentado

Las intensas lluvias, la neblina y el barro complican las tareas de rescate e impiden el uso de helicópteros y drones. Las imágenes difundidas en las últimas horas muestran a los rescatistas caminando con el barro hasta la rodilla y avanzando por el pasto en lugar de la huella para no hundirse en el lodo. A pesar de las dificultades, los equipos de búsqueda continúan rastreando la zona.

Los técnicos del ECIF (Cuerpo de Investigaciones Fiscales del Ministerio Público Fiscal) analizaron las antenas de telefonía y lograron ubicar el celular de Moyano en una ladera del cerro que desemboca en la zona de El Indio, sobre la ruta 307. Ese lugar es la Quebrada de Los Sosa, un área de densa vegetación y acceso muy complejo, especialmente en las actuales condiciones climáticas.

La hipótesis de los especialistas

Los investigadores sostienen que Moyano no tenía tiempo suficiente para regresar a la base del cerro con luz natural. Su principal hipótesis es que fue sorprendido por la noche o por una densa neblina y un manto de nubes que lo desorientaron. 

A favor del jubilado juega su experiencia: es una persona que sabe de senderismo y montañismo, ya que vivió en el sur del país y se dedicaba a esta actividad. Además, su paso por zonas de bajas temperaturas podría darle mayor resistencia al frío, un factor clave para su supervivencia mientras los rescatistas y montañistas redoblan los esfuerzos para dar con su paradero.